
Por qué creamos FluentUp: la historia detrás del coach de inglés con IA
Los programas de formación de inglés en empresa son caros, rígidos y poco efectivos. Creamos FluentUp para que practicar inglés sea como hablar con una persona — pero disponible 24/7 y sin vergüenza.
La formación de inglés en empresa tiene un problema enorme
En España, las empresas gastan millones de euros al año en formación de inglés para sus empleados. Clases grupales, profesores nativos, plataformas de e-learning con licencias anuales. Y, sin embargo, si preguntas a cualquier responsable de RRHH, te dirá lo mismo: la mayoría de los empleados siguen sin poder mantener una reunión en inglés con confianza.
Los datos lo confirman. Según el EF English Proficiency Index de 2025, España ocupa el puesto 36 del mundo en nivel de inglés — por detrás de países como Grecia, Nigeria o Kenia. Y una encuesta del CIS reveló que casi el 60% de los españoles reconocen que no pueden hablar ni entender inglés.
No es culpa de los empleados. Ni de los profesores. Es un problema de diseño del propio programa de formación.
Por qué la formación de inglés en empresa no funciona
Ya sean grupales o particulares, las clases de inglés comparten los mismos problemas:
Horarios rígidos y sesiones largas
Las clases presenciales exigen bloques de 1-2 horas más desplazamiento. Incluso las online son 45-60 minutos con horario fijo. Para un profesional con agenda cambiante, mantener esa rutina durante meses es casi imposible. La investigación en lingüística aplicada dice algo interesante: sesiones cortas y frecuentes (10-15 minutos diarios) son más efectivas que una clase larga semanal. Pero los formatos tradicionales no están diseñados así.
Coste elevado que se acumula
Un profesor particular de inglés cuesta entre 25 y 50 euros la hora. Multiplica eso por 20 empleados, dos veces por semana, durante un año. Hablamos de decenas de miles de euros. Y eso para una empresa mediana — las grandes multiplican la cifra.
Poca práctica de habla real
En una clase grupal de 60 minutos con 6 alumnos, cada persona habla unos 5-8 minutos reales. El resto es escuchar al profesor, escuchar a otros alumnos, o hacer ejercicios escritos. No puedes aprender a hablar sin hablar.
La barrera del miedo
Y por encima de todo está la barrera psicológica del miedo a equivocarte delante de otra persona, sea un compañero o un profesor. Ese miedo hace que muchos empleados hablen lo mínimo posible en clase — justo lo contrario de lo que necesitan.
El resultado: mucho gasto, poca mejora medible, y empleados que siguen evitando las calls en inglés.
Qué puede hacer un coach de inglés con IA
Llevábamos tiempo buscando alternativas a las clases de inglés tradicionales. La inteligencia artificial conversacional nos dio la respuesta: un coach de inglés con IA puede estar disponible a las 7 de la mañana o a las 11 de la noche. Puede practicar contigo 5 minutos o 30. No se cansa, no juzga, no tiene horarios fijos. Y puede darte feedback objetivo después de cada conversación: qué errores gramaticales cometiste, cuántas palabras por minuto hablaste, qué vocabulario puedes mejorar.
Era exactamente lo que la formación de inglés en empresa necesitaba. Un coach siempre disponible, con paciencia infinita y datos concretos de progreso.
Pero las soluciones de IA que existían tenían un problema gordo.
Por qué practicar inglés con IA no bastaba (hasta ahora)
Probamos todo lo que había en el mercado. Y todas las herramientas tenían algo en común: hablar con ellas se sentía como hablar con una máquina.
Un cuadro de texto. Una respuesta generada. Quizás una voz robótica leyendo el texto. Cero conexión humana.
La experiencia era tan lejana a una conversación real que no motivaba a nadie a volver. Y ese es el problema: si la herramienta no engancha, nadie la usa. Y si nadie la usa, no mejora nadie.
Practicar inglés con IA debería sentirse como hablar con alguien. No puedes aprender a hablar leyendo texto en una pantalla. Necesitas practicar, equivocarte, volver a intentarlo. Y para eso necesitas un entorno que se sienta seguro y cercano — un lugar donde tu cerebro baje el filtro afectivo y te deje acceder al inglés que ya tienes dentro.
Lo que hicimos diferente con FluentUp
Con FluentUp quisimos crear un coach de inglés con inteligencia artificial que se sintiera como hablar con un profesor de verdad. No un chatbot con respuestas enlatadas. No una ventana de texto con un avatar estático.
Queríamos que al abrir FluentUp, sintieras que estás frente a una persona que te escucha, te entiende y te ayuda a mejorar. Por eso cada coach tiene un avatar 3D con expresiones faciales y labios sincronizados con su voz. Sarah, por ejemplo, es americana, cálida y paciente — ideal para quien está empezando. James es británico, articulado, más orientado a inglés profesional. Ryan es americano casual, directo y energético.
No es perfecto. No es un humano. Pero cuando hablas con Sarah durante 10 minutos sobre tu próxima presentación en inglés, y ella te corrige un error de pronunciación mientras asiente con la cabeza... se siente sorprendentemente cercano.
Feedback que de verdad te dice qué mejorar
Después de cada sesión, FluentUp genera un informe con tus errores gramaticales específicos — no un "necesitas mejorar tu gramática", sino "dijiste I have went → lo correcto es I have gone". También mide tu fluidez: palabras por minuto, muletillas (um, eh, like...), pausas. Y te sugiere vocabulario alternativo: si dijiste "I want to say something about this topic", te sugiere "I'd like to weigh in on this" — más natural, más profesional.
Todo viene con tu puntuación CEFR (el marco europeo, de A1 a C2). Y se acumula en un dashboard donde ves tu evolución semana a semana. No es la opinión subjetiva de un profesor — son datos concretos sobre tu progreso.
Para quién es FluentUp
Creamos FluentUp pensando en dos perfiles:
Para empresas que necesitan que sus equipos hablen inglés con confianza: en reuniones con clientes internacionales, presentaciones, negociaciones. Empresas que han invertido en formación tradicional y buscan algo que funcione de verdad, con métricas de adopción y progreso por empleado.
Para cualquier persona que quiere mejorar su inglés hablado pero no puede o no quiere pagar un tutor privado. Profesionales que se preparan para entrevistas, viajeros, estudiantes, o personas que se identifican con los retos típicos de aprender inglés — falta de tiempo, pocas oportunidades para practicar, vergüenza.
Lo que viene
Estamos al principio. Cada semana mejoramos los coaches, añadimos nuevos escenarios de práctica y refinamos el feedback. La misión es clara: que cualquier persona pueda practicar inglés como si hablara con un profesor, cuando quiera, donde quiera, y a un precio accesible.
No sabemos exactamente cómo será FluentUp dentro de un año. Pero sí sabemos que cada conversación que alguien tiene con un coach de IA nos enseña algo nuevo sobre cómo ayudar a la gente a hablar mejor. Y eso es lo que nos mueve.
¿Quieres probar cómo se siente? Haz nuestro test de nivel gratuito — 5 minutos de conversación con un coach, sin registro. ¿Tienes preguntas? Escríbenos o consulta nuestros planes.